NOS QUEREMOS DIVORCIAR

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Que tu divorcio no te suponga la ruina. Anticípate a las cargas que conlleva un divorcio con el mejor asesoramiento de abogados de divorcio en Málaga o reduce al mínimo éste coste.

Su divorcio al menor coste en PROCER Abogados y Asesores.

 

Todos pensamos en el matrimonio como la consecución del amor por nuestra pareja, y no pensamos en ese momento en asesorarnos por un abogado de divorcios en Málaga. Desde el punto de vista legal es un contrato regulado por Ley, y saber cómo funciona puede ser muy beneficioso en el caso de que este matrimonio termine.

No obstante, en este artículo podrás encontrar su asesoramiento. Me sorprende la cantidad de clientes que acuden a nuestro despacho que se asombran de cómo habrían actuado si hubieran tenido estos conocimientos, y es qué te puede ahorrar miles de euros.

El matrimonio. Un contrato en el que las partes tienen cosas que decir

Aunque hablar del matrimonio como un simple contrato puede sonar mal, hemos de analizarlo como una serie de compromisos que ambas partes contraen, no solo a nivel personal o moral, sino también legal. Pero, ¿por qué debería un “si, quiero” entrañar riesgos económicos en caso de su terminación? Es interesante tenerlo en cuenta sabiendo que la tasa de divorcio supera el 60% en nuestro país, por lo que es bueno ser precavidos y ser conscientes de las obligaciones y derechos que se desarrollan.

Uno de nuestros clientes, J. Ruíz, después de una visita para asesorarse, parecía asombrado de por qué esta información no era generalmente conocida.

Y es que el contrato de matrimonio deriva obligaciones y deberes, y las consecuencias de su terminación puede tener importantes implicaciones económicasmediante una sentencia judicial de las que no podemos eludirnos, a no ser que hayamos previsto un pacto previo que modifique el régimen económico que regule nuestro matrimonio.

Los regímenes económicos.

Los artículos 1315 y siguientes de nuestro código civil regulan los regímenes económicos del matrimonio. Un primer desconocido es saber que se puede pactar cuál de ellos elegir, y en defecto de pacto se aplicará uno en concreto. En nuestra comunidad autónoma, Andalucía, rige la regla general de aplicación del régimen económico de gananciales, mientras que en las comunidades autónomas de Cataluña, Aragón, País Vasco, Navarra y Baleares en defecto de pacto se aplicaría el régimen económico de separación de bienes. En otras palabras, a no ser que tengas la vecindad civil de alguna de estas comunidades, gananciales será tu régimen en defecto de pacto previo.

¿Pero en qué se diferencian estos dos regímenes?

Empecemos por el régimen de gananciales. Pensemos en el matrimonio como la creación de una tercera persona jurídica, compuesta a su vez por dos personas físicas, los cónyuges. Esta tercera persona creada puede tener una masa patrimonial, tener cosas: una casa del matrimonio, un coche de matrimonio, una cuenta corriente del matrimonio…

Imagina el caso en el que esta “tercera persona” jurídica muere: El divorcio. ¿Qué pasa con todas sus cosas? Pues la solución que entabla la ley para el régimen general de gananciales, es que toda esta masa patrimonial se divide al 50% entre las personas físicas que componen el matrimonio, los dos cónyuges.

Esto implica algo que puede parecer injusto a veces y otras veces no -es por eso altamente recomendable que busques asesoramiento profesional de un abogado– , y es que independientemente de quién haya adquirido un bien, sea algo tan valioso como una casa o algo de menor valor como la nueva tele, en caso de disolución la propiedad es del 50% de cada uno de los cónyuges, como bien establece el artículo 1344 CC.

Un ejemplo, sería el del señor Luís S., quien trabaja obteniendo unos ingresos claramente superiores a los de su mujer Paula. R, es por ello por lo que Luís S. se ha hecho cargo principalmente de pagar la hipoteca, las letras del coche y del mobiliario de la casa. Luis S. ha pagado 200.000€ en total de la casa, así como de su nómina han salido los 25.000€ del coche familiar y aquella costosa redecoración por valor de 30.000€. Paula, en cambio ha pagado gran parte de los electrodomésticos y ajuar por valor de 10.000€ así como una motocicleta de uso familiar por 3000€.

El valor total de la masa patrimonial de esta familia es de 268.000€:

El matrimonio se acaba y resulta que hasta entonces no sabíamos que el matrimonio era más que una prueba de amor, sino que es un contrato jurídico vinculante, y que dado que hay una falta de pacto, y nuestro régimen aplicable es el genérico de separación de bienes, resulta que el caudal total es propiedad al 50% de cada uno de ellos.

Luís S. se ha hecho cargo de 255.000€ de los 268.000€ del valor total, y ahora que llega el divorcio a Luís le pertenecen 164.000€ (50%). Efectivamente, este matrimonio le ha costado a Luís 91.000€ que podría haber ahorrado con el correcto asesoramiento de un abogado especialista en divorcios.

Por otro lado tenemos el régimen económico matrimonial de separación de bienes regulado en el artículo 1435 y ss. del CC. ¿Recuerda aquella “tercera persona jurídica” que se creaba, que usé más arriba como analogía? Ahora esta tercera persona no puede tener bienes.

¿Qué implica? Pues lo que parecería más lógico: que a cada uno de los cónyuges le pertenecerá lo que éste haya adquirido independientemente del título, previo o posteriormente a la realización del contrato de matrimonio. No implica que no sean ambos los que tengan que hacer frente a las cargas del matrimonio, ni significa que uno de los cónyuges no pueda gestionar los bienes del otro, ni que no se puedan adquirir bienes en copropiedad y compartirlos. En la práctica, funciona exactamente igual que el régimen de gananciales, solo que la propiedad es dividida, en caso de liquidación del caudal matrimonial, en función de quién la haya adquirido. Como especialista en divorcios aconsejo sin duda en la mayoría de casos la adopción de este régimen.

Si la hipoteca ha sido pagada por una sola de las partes del matrimonio, este inmueble será 100% suyo. ¿Y si se compró a medias? En ese caso se repartirá a medias.

Tu forma de ser precavido. Asesoramiento legal. Abogados de divorcio.

Si has captado la esencia de los diferentes regímenes matrimoniales de gananciales y separación de bienes, puedes posiblemente estar pensando que uno puede no ser el sistema más justo. Y que además es el que regula tu matrimonio o lo regulará.

Y es que el sistema de gananciales tiene una función social pensada en una sociedad que puede que no se refleje del todo en la de hoy en día, o en muchos de sus casos. Se justificaba en una sociedad en la que la familia se fundaba en un padre que se hacía cargo de los ingresos y una madre que se esforzaba para el mantenimiento del hogar y la familia. En estos casos, la mujer carecía de ingresos para adquirir cosas, y hubiera sido lo más injusto del mundo que después de un divorcio, una parte pudiera proclamar todos los bienes como suyos, ya que él fue quien los adquirió dejando a la otra parte, la mujer, sin absolutamente nada, y entendiéndose además que su trabajo del hogar efectivamente ayudo a la plena realización del trabajo fuera del hogar por el hombre.

No obstante estos tiempos forman parte del pasado y hoy cada vez más parece más justo la separación de bienes.

¿Cómo afrontar el matrimonio? Se prudente y precavido. Visita tu abogado especialista en divorcios.

Primero, he de reiterar lo altamente recomendable que es buscar a un experto abogado en divorcios.

Por suerte la ley da la posibilidad a las partes de elegir el régimen matrimonial, aunque muchos clientes no lo saben. El artículo 1435.1 CC establece la aplicación del régimen de separación de bienes cuando las partes así lo hayan convenido. Este pacto se puede calificar como el acuerdo entre partes que establecen o substituyen o modifican el régimen matrimonial.

Estas capitulaciones matrimoniales se otorgarán ante notario, y no pueden ser contrarias a la ley o buenas costumbres (ya que pueden regular más allá que le régimen económico) y deben ser inscritas en el registro civil.

Se otorgarán previamente al matrimonio y pueden ser modificadas durante el matrimonio. Nunca después de la presentación de la demanda por divorcio. Permitiéndote cambiarlas ahora si en no conociste de esto cuando contrajiste matrimonio. No obstante, regirá la regla general de aplicación de las normas en tiempo, y todo lo que se hubiera adquirido antes del cambio de régimen será regulado según las disposiciones de este régimen, sin que el cambio pueda tener efectos retroactivos.

Para su redacción necesitarás la ayuda de una abogado. El Consejo General del notariado, en sus estadísticas públicas declaró que más del 85% de capitulaciones matrimoniales otorgadas el año pasado se crearon para establecer el régimen de separación de bienes.

Además hay otras estrategias con las que se puede jugar que puedes llevar a cabo con el asesoramiento de un abogado experto en divorcios. Y es que, si bien dije más arriba que los bienes en el régimen de gananciales forman parte de la masa patrimonial, hay bienes denominados “privativos” que aún en el régimen de gananciales serán considerados por la ley como bienes propiedad de una sola de las partes.

  •  Los bienes y derechos propiedad de una de las partes al contraer matrimonio. Compra tu casa antes de contraer, aunque la pagues durante el matrimonio.

  • Los que recibe una de las partes por título gratuito. Imagina que de un regalo, debieras dividirlo en dos partes a causa de disolución del matrimonio. El legislador lo incluye como algo privado, ajeno al caudal matrimonial

  •  Los que se adquieren a costa o en sustitución de bienes privativos. Como con el precio de venta de la casa que ya tenías antes de contraer matrimonio.

  • Los adquiridos por derecho de adquisición preferente o “retracto” perteneciente a uno solo de los cónyuges. Si pactas un derecho de adquisición preferente a tu favor, te da derecho a adquirirlo y a que este bien sea privativo y no habrá de ser dividido en caso de divorcio

  •  Los bienes y derechos patrimoniales no transmisibles. Su régimen no valorable económicamente los convierte en bienes privativos.

  •  El resarcimiento por daños, como una indemnización, de uno de los cónyuges. Su carácter personal es esencial.

  •  Las ropas y objetos de uso personal al entenderse que no son de gran valor económico. El límite de que es “gran valor económico” es difuso.

  •  Los objetos necesarios para el ejercicio tu profesión u oficio. Al entenderse que son necesarios para la consecución de la misma (excepto si esta profesión se ejerce comúnmente entre los cónyuges)

Con el apropiado asesoramiento legal de divorcio podrás afrontar el régimen económico de tu matrimonio de una forma más prudente, mas aún atendiendo al elevado número de divorcios, evitando que al problema personal, debas sumar los económicos.

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