Accidente Laboral

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Prestaciones e indemnizaciones por accidente laboral y su trascendencia en el proceso de incapacidad.

Si usted ha sido víctima de un accidente de trabajo debe saber que tiene el derecho a recibir una prestación a cargo del INSS que le asegure el ingreso de una cuantía económica, a causa de la perdida de la capacidad de ejercer actividades laborales. Estas dependerán del tipo de accidente, lesiones provocadas y la relación de causalidad de éstas, entre otros matices. Consulte por su caso particular ante nuestro abogado laboral para saber las prestaciones e indemnizaciones de un accidente laboral provocando una incapacidad absoluta en Málaga.

¿Qué es un accidente laboral?

 

 

La ley General de la Seguridad Social recoge lo que debe ser entendido como accidente laboral. Este accidente debe ser entendido como toda lesión producida en el trabajo, tanto como consecuencia de un hecho puntual que origina la lesión como los producidos precisamente por hacer lo que ese trabajo requiere. Si, por ejemplo, se produce un corte usando una máquina para cortar fiambre en una charcutería, es considerado accidente de trabajo, pero si se produce una lesión en el codo por realizar repetidamente el mismo movimiento, será accidente laboral, una enfermedad profesional.

El art. 156 y 157 del RD 8/2015 definen y contienen un listado de todos aquellos perjuicios corporales causados que han de ser considerados como accidentes del trabajo. Cualquier menoscabo, heridas superficiales o no, dolores musculares o en tendones, quemaduras perjuicios en el olfato, la vista, o en cualquier otra función corporal. Todos ellos, suponen un detrimento de la salud del trabajador limitando la capacidad física y creando un padecimiento.

La ley añade la coletilla de la “cuenta ajena”. No significa que los trabajadores autónomos no sean capaces de sufrir un accidente de trabajo. Debe existir una relación de causalidad en el sentido de que la lesión debe ser el resultado, acción-consecuencia, de realizar la actividad del trabajo. Si la lesión se produce fuera de los casos de accidentes de trabajo será un accidente no laboral, o en su caso enfermedad común.

No solo serán considerados accidente de trabajo aquellos producidos dentro del establecimiento en hora y en funciones que el trabajador víctima del accidente tiene. Los realizados en misión laboral son considerados accidente de trabajo. Las lesiones ocasionadas “in itinere” son también consideradas accidente de trabajo cuando la lesión se ha producido en el desplazamiento hacia o desde el lugar de trabajo. Quedan fuera los accidentes de trabajo in itinere cuando hay una interrupción del trayecto y/o si se usa una vía no habitual para acceder al centro de trabajo.

Por el motivo de que el trabajador se saliera de ejercer sus tareas habituales no hace al accidente no ser considerado laboral cuando, obviamente, sean encomendadas por el empleador e incluso si estas han sido realizadas dentro de la misma categoría profesional por el trabajador de forma espontánea, por su propia decisión, en beneficio de la empresa o por necesidad de un buen funcionamiento.

El accidente laboral ocasionado fuera del horario laboral no podrá ser considerado accidente de trabajo como regla general, salvo en los supuestos en que conllevan funciones laborales que son funciones necesarias de realizar como visitas a clientes fuera de la jornada laboral. El accidente in itinere es este ejemplo, ya que el desplazamiento se realizara fuera del horario.

La imprudencia del trabajador en los accidentes de trabajo.

 

No serán considerados accidentes del trabajo la imprudencia temeraria. Esta será entendida que se produce cuando el accidentado ha actuado en contra de las normas de seguridad o contradiciendo las instrucciones al respecto del empresario. Es un incumplimiento notorio, reiterado y grave que ocasiona el daño. Sin necesidad de que haya una predeterminación y consciencia de obtener el resultado dañoso, conducta dolosa que también impide que sea considerado accidente de trabajo. Será considerado accidente no laboral con otro tipo de prestaciones, cotizaciones, requisitos y cuantía del pago.

Dentro de las conductas del trabajador que hacen considerar la lesión producida por accidente laboral o no, la Ley hace una excepción en la imprudencia laboral. A pesar de parecer que se debiera hacer una exclusión de esta, por intervenir un tipo de culpa del trabajador, estas serán consideradas un accidente cuando debido por la experiencia y la habitualidad se crea una confianza en la actuación. Se descuida el grado de prudencia que se debiera. Después de mucho usar una maquinaria se dejan de tomar precauciones y se ocasiona el daño. Aun así será un accidente laboral.

Dentro de los accidentes laborales se puede distinguir: el accidente de trabajo; y la enfermedad común, entendida como aquella lesión en la que el trabajador padece algún tipo de trastorno, malestar o padecimiento que hace necesaria asistencia sanitaria y de una intensidad que le impide ejercer o ejercer normalmente sus funciones laborales. Si no está dentro de una lista de enfermedades para incapacidad absoluta profesionales regulada por Ley y enfermedades que causan la incapacidad permanente absoluta, será considerada una enfermedad común.

La enfermedad profesional se crea por la acción del trabajo o exposición a ciertos elementos durante un cierto tiempo necesarios para ejercer una actividad laboral. Son igualmente capaces de causar la incapacidad permanente. Se establecerá médicamente por el equipo de evaluación de incapacidades, denominado EVI, el origen de la enfermedad para determinar su origen profesional o común. Si es una enfermedad que es agravada por la profesión se entenderá accidente de trabajo.

Los tipos de incapacidades permanentes.

 

Derivado del accidente laboral (accidente de trabajo en el sentido amplio arriba expuesto o enfermedad profesional) será el accidentado o enfermo derecho a obtener unas prestaciones sociales para compensar la pérdida de capacidad de obtener salarios. Estas dependerán del tipo de lesión o enfermedad y de la graduación de las mismas a evaluar por el EVI.

Las incapacidades de tipo permanente parcial pueden conllevar una incapacidad por la cual se disminuye la capacidad de trabajar en la profesión habitual en más de un 33%. En estos casos se permiten limitaciones en las funciones, e incluso es compatible para realizar funciones diferentes a la que la enfermedad o lesión impiden. Estas conllevan prestaciones más bajas y además con límite temporal (no vitalicias) son el grado más bajo de incapacidad permanente.

En un grado superior, se encuentra la incapacidad permanente total. Esta impide por completo trabajar en la profesión habitual. Al ser la lesión impeditiva sólo de determinadas funciones, se permite trabajar en otras y conllevará la reducción de la pensión en función de los salarios que se obtengan de otras actividades que sí estén permitidas realizar. Si hay empeoramiento, podrá solicitarse la revisión de la incapacidad permanente total a absoluta.

La incapacidad absoluta le incapacita para cualquier tipo de trabajo. Podrá ser la incapacidad permanente absoluta revisable. Sus pensiones son vitalicias y se prohíbe ejercer cualquier tipo de trabajo, ya sea el habitual o no. Son de tal magnitud que imposibilitan físicamente al trabajador obtener cualquier tipo de salarios. También existe la la gran invalidez, como grado más alto de incapacidad, en cuya situación el trabajador incapacitado necesitará incluso asistencia de terceros para ejercer funciones esenciales vitales (dependiente del cuidado permanente de un tercero cuidador).

Las indemnizaciones por accidente de trabajo por incapacidad permanente de grado absoluta.

La indemnización por responsabilidad civil: el empresario puede contratar un seguro de responsabilidad civil para cubrir los daños que la actividad pueda ocasionar en sus trabajadores. La compañía de seguros debe indemnizar una cuantía por los daños ocasionados calculado conforme al anexo de la Ley de Responsabilidad Civil y Seguro de la conducción de Vehículos a Motor.

El seguro de convenio: a modo similar al anterior, interviene una tercera empresa para cubrir riesgos. Pero a diferencia de las indemnizaciones por responsabilidad civil mencionadas, esta indemnización no requiere una omisión de los deberes del empresario en materia de prevención de riesgos laborales. Es un derecho reconocido en el convenio, como norma reguladora de naturaleza convencional que puede regular los derechos indemnizatorios incluyendo supuestos no establecidos en la ley.

Indemnización por secuelas permanentes no invalidantes. Reguladas en la Orden ESS/66/2013 donde se establecen sistemáticamente las lesiones y cuanto las tasa e indemniza la Seguridad Social. Las cantidades de la indemnización se actualizan y están pensadas para el caso de que se produzca una lesión, que produce un menoscabo en la integridad física del trabajador que tiene carácter permanente, pero aún así no llega para ser considerado como limitador de la capacidad de trabajar. Piénsese en la pérdida del dedo de un pie de un informático.

La pensión por incapacidad permanente. La más recurrida, en este tipo de pensión se paga al trabajador que por accidente del trabajo o enfermedad profesional, siempre después de la estabilización (sino hablamos de incapacidades temporales) presenta reducciones anatómicas o funcionales que le impiden trabajar en los límites y grados que se establecen dentro del grado de incapacidad (parcial, total, absoluta o GI).

Las pensiones serán de 24 mensualidades de la base reguladora (BR) en caso de IP parcial, (que puede ser incrementada hasta el 70%BR para mayores de 55 años que tengan dificultad de encontrar un nuevo empleo). Un 50 % de la BR en el caso de IP total y un 100%BR en los casos de IP absoluta y con carácter vitalicio. La gran invalidez será calculada con 100%BR más complementos.

Recargo de prestaciones: esta figura jurídica tiene una naturaleza dudosa, a medio camino entre una sanción para el empresario incumplidor de la normativa de prevención de riesgos laborales y una indemnización para el lesionado beneficiario. Está no es una cuantía única indemnizatoria sino un porcentaje sobre la que ya se tiene, un recargo o incremento sobre la que se tiene.

El carácter indemnizatorio es debido a que es el empresario que ha incumplido la normativa de prevenciones de riesgos laborales el que va a ser mantenido como responsable del pago del recargo de prestaciones. La inspección de trabajo levantará acta de infracción de las normas de prevención de riesgos laborales y se solicitará probando la relación entre la lesión incapacitante y la infracción de las normas.

La LGSS establece  cuales son los porcentajes de incrementos por recargo de las prestaciones de la SS estableciendo que estas tendrán un incremento de entre un 30% a un 50%. Este será sobre la cuantía de la pensión, será abonando con cada pago y a costa del empresario. El porcentaje que incremente dependerá de la gravedad del incumplimiento y de cómo afectado a la gravedad de la lesión.

A modo ejemplificador de prestaciones e indemnizaciones por accidente laboral causantes de una incapacidad absoluta le ponemos el siguiente supuesto:

Máximo R.L sufrió un accidente en el trabajo debido a la falta de equipamiento de seguridad por parte del empresario. Las lesiones provocadas le impidieron trabajar para cualquier tipo. En su procedimiento, se inició con la solicitud de incapacidad permanente, siendo, tras la evaluación por parte del EVI otorgada la incapacidad total.

Tras ello, se recurrió en vía administrativa solicitando la adecuación de la merma de las funciones a la incapacidad absoluta. Tras la inadmisión del recurso se demandó a la seguridad social ante los Juzgados de los sociales, obteniendo sentencia favorable condenando al otorgamiento de la incapacidad permanente de grado absoluta, con pensión sobre el 100%BR.

Además mediante la solicitud del recargo de prestaciones debido al incumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales se incrementó en un 40%. Siendo la BR de 1.150€, la pensión sobre el 100% se estableció en 1.150€. el recargo del 40%, equivale a un extra mensual de 460€, con un total de 1.610€.

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